Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
A tajos contra el Mal hasta dejarlo
maltrecho y por el filo malherido;
a tajos hasta verlo reducido
y nunca por maldad resucitarlo.
Al sol de la virtud debilitarlo
-perdido su vigor pierde el sentido-;
serenos ante el Mal que malnacido
nos niega la ocasión de remediarlo.
Jamás retroceder, hacerle frente,
henchido el corazón de sentimiento
y el alma acorazada enteramente…
A tajos contra el Mal –¡milagro al viento!-,
tenemos que luchar divinamente:
no valen los atajos… No les miento.
maltrecho y por el filo malherido;
a tajos hasta verlo reducido
y nunca por maldad resucitarlo.
Al sol de la virtud debilitarlo
-perdido su vigor pierde el sentido-;
serenos ante el Mal que malnacido
nos niega la ocasión de remediarlo.
Jamás retroceder, hacerle frente,
henchido el corazón de sentimiento
y el alma acorazada enteramente…
A tajos contra el Mal –¡milagro al viento!-,
tenemos que luchar divinamente:
no valen los atajos… No les miento.
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