¿quien oscurece el cielo?
¿quien vomita el hambre en medio de un desierto?
¿quien te cuenta el peso del tiempo?
¿quien derrama la sangre que encharca el suelo?
la importancia del haber vivido,
pasa de largo en los días amargos,
cuando la locura de mi sinsentido,
decide perderse en tus ojos claros,
pero se perfila a trompicones,
la ignorancia que me enviste,
que intenta que no razone,
para que la vida no sea tan triste,
No se como decidir,
y mucho menos se vivir,
nunca aprendí a sumar,
y tampoco me intereso restar,
y se enerva mi suerte,
y decide perderse,
y me invita a que vuele,
y que nunca regrese...