Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
Quebróse el vuelo
de tu transparencia alada
en el cielo infinito de tu existencia.
Alas invisibles lloraron por ti.
Elevados sempiternos
se detuvieron en tu entraña,
y un espasmo de dolor
sacudió lo intrínseco del mundo.
La paz fue herida
en su seno más profundo,
un rugido de cañones ensordecidos
hirió las órbitas
de los pálpitos invisibles.
Y un aleteo mortecino
en el amortajado etéreo,
rodó en un volátil
espacio de tristeza.
de tu transparencia alada
en el cielo infinito de tu existencia.
Alas invisibles lloraron por ti.
Elevados sempiternos
se detuvieron en tu entraña,
y un espasmo de dolor
sacudió lo intrínseco del mundo.
La paz fue herida
en su seno más profundo,
un rugido de cañones ensordecidos
hirió las órbitas
de los pálpitos invisibles.
Y un aleteo mortecino
en el amortajado etéreo,
rodó en un volátil
espacio de tristeza.