MAO DIAZ
Poeta recién llegado
Mar de dudas elastecidas,
en concordancia con el frustrado placer,
en sincero recuerdo con el ayer,
y a veces a dos vidas,
sin perder detras de casa paso,
el deseo de seguir caminando,
avanzando hacia el vacio,
que me cierran los ojos,
ante la oscuridad, el perdón, el pecado,
de sentirte arrastrado, perdido, ignorado.
Detesto de placeres y sonetos nauseabundos,
prefiero el sol y las tripas en su sitio,
aún el calor en el interior,
llega hasta nuevos mundos.
Escoge entre otros,
y deja a un lado, el sabor del limón,
del acido abrasados,
de tus pecados y mi perdón.
Delante de un mar me quiero ahogar,
sin tocar sus aguas,
ni su fuerza, en las tinieblas, noches.
Prefiero sentirme atado, envenenado,
a observar ningún futuro, ningún pasado,
lejos del bullicio, de las farmacias,
y cerca del lugar sin encontrar,
lejos de tus pasos,
y de las vidas a gran velocidad.
Me quedo sentado en mi silencio,
en sincero recuerdo con lo que fue,
y a veces a dos vidas,
y a veces me dan las tres...
en concordancia con el frustrado placer,
en sincero recuerdo con el ayer,
y a veces a dos vidas,
sin perder detras de casa paso,
el deseo de seguir caminando,
avanzando hacia el vacio,
que me cierran los ojos,
ante la oscuridad, el perdón, el pecado,
de sentirte arrastrado, perdido, ignorado.
Detesto de placeres y sonetos nauseabundos,
prefiero el sol y las tripas en su sitio,
aún el calor en el interior,
llega hasta nuevos mundos.
Escoge entre otros,
y deja a un lado, el sabor del limón,
del acido abrasados,
de tus pecados y mi perdón.
Delante de un mar me quiero ahogar,
sin tocar sus aguas,
ni su fuerza, en las tinieblas, noches.
Prefiero sentirme atado, envenenado,
a observar ningún futuro, ningún pasado,
lejos del bullicio, de las farmacias,
y cerca del lugar sin encontrar,
lejos de tus pasos,
y de las vidas a gran velocidad.
Me quedo sentado en mi silencio,
en sincero recuerdo con lo que fue,
y a veces a dos vidas,
y a veces me dan las tres...
Última edición: