despertando
Poeta adicto al portal
Zorrilla,
permíteme contarte
al oído de tu arte,
que vivo en una apartada esquina
de nuestra amada España;
de esa que habla de paz
en la inagotable poesía.
Vivo en un ambiente familiar,
en la tierra de mis raíces,
y donde se posan los sepulcros
de mis seres más queridos.
A veces, siento una espina clavada
en el fondo de mi alma,
y quisiera arrancarla,
perder de vista este clavo,
que me causa tanto dolor
y me bloquea en el Amor.
¡pero son los años sin Dios!,
¿y cómo vivir en un mundo mejor?
En la comarca de Sanabria,
sobrevive mi vida hoy.
y a la vera del profundo Lago,
nace el reflejo de mi amado
entre una estela de luz,
que me envuelve en su cruz.
Es Valverde de Lucerna,
el pueblo que dio su origen,
y como decía Unamuno,
yace su campanario sumergido.
¡Oh Valverde Lucerna!;
toqué de salvación eterna,
ya no quiero más castigos.
Y en la noche de San Juan
tañé la campana bamba;
ya sea mora o cristiana,
escuche la encantada,
o el alma que se halle en gracia.
permíteme contarte
al oído de tu arte,
que vivo en una apartada esquina
de nuestra amada España;
de esa que habla de paz
en la inagotable poesía.
Vivo en un ambiente familiar,
en la tierra de mis raíces,
y donde se posan los sepulcros
de mis seres más queridos.
A veces, siento una espina clavada
en el fondo de mi alma,
y quisiera arrancarla,
perder de vista este clavo,
que me causa tanto dolor
y me bloquea en el Amor.
¡pero son los años sin Dios!,
¿y cómo vivir en un mundo mejor?
En la comarca de Sanabria,
sobrevive mi vida hoy.
y a la vera del profundo Lago,
nace el reflejo de mi amado
entre una estela de luz,
que me envuelve en su cruz.
Es Valverde de Lucerna,
el pueblo que dio su origen,
y como decía Unamuno,
yace su campanario sumergido.
¡Oh Valverde Lucerna!;
toqué de salvación eterna,
ya no quiero más castigos.
Y en la noche de San Juan
tañé la campana bamba;
ya sea mora o cristiana,
escuche la encantada,
o el alma que se halle en gracia.