dark mind
Poeta recién llegado
Gota por gota caen los recuerdos, derramándose en la tierra que se baña de este deseo de cristal.
La lluvia se ha vuelto nada en el silencio de mi mente, a pesar de que me cubre su manto helado no hago ni por mirar el agua que resbala por todo mi cuerpo.
Detenida ante ti, ni siquiera tiemblo; detenida ante tus labios, iluminados por el resto de la escena que me obligaba a ir hacia ellos; detenida ante toda tu grandeza adolescente, tu mente inmadura, aunque no por eso inocente, que tanto me atría.
Solo nos mirábamos, frente a frente compartíamos un instante de nuestras vidas.
Luego segundo tras segundo mi fantasía se fue alejando, tu cuello fue invadido por unos brazos ajenos, tu boca fue infestada por unos labios extraños.
Y al terminar todos esos segundos de despertar se desvaneció todo lo que quedaba de mi, caí en un abismo autoinducido, morí por un instante y luego resucité pero ya sin vida.
La lluvia se ha vuelto nada en el silencio de mi mente, a pesar de que me cubre su manto helado no hago ni por mirar el agua que resbala por todo mi cuerpo.
Detenida ante ti, ni siquiera tiemblo; detenida ante tus labios, iluminados por el resto de la escena que me obligaba a ir hacia ellos; detenida ante toda tu grandeza adolescente, tu mente inmadura, aunque no por eso inocente, que tanto me atría.
Solo nos mirábamos, frente a frente compartíamos un instante de nuestras vidas.
Luego segundo tras segundo mi fantasía se fue alejando, tu cuello fue invadido por unos brazos ajenos, tu boca fue infestada por unos labios extraños.
Y al terminar todos esos segundos de despertar se desvaneció todo lo que quedaba de mi, caí en un abismo autoinducido, morí por un instante y luego resucité pero ya sin vida.