Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo soy tú.
Pero luego, no me acuerdo de dónde están los botones.
Necesito aplastarte, porque estás hecho de barro rojo.
Eres un nuevo Adán, y sé de qué pie cojeas. Te zambullo en el lodo, y te mojo.
Vas por la ciénaga pestilente, tapándote la nariz, y procurando no sentir náuseas.
Caminando en fila india, con esos seres que actúan en el sin-fin de Maña, o China.
Ese Continuum Tremendo de los súper-universos, que son como burbujas.
Y se expanden o se contraen, mas no al unísono.
Es bello contemplarlos.
El Yin y el Yang, de luz y calor, y obscuridad frío.
Conocimiento y Sabiduría, responsabilidad y prudencia. Y yo me río.
Porque debes aprender artes marciales.
Dios te lleva por unos caminos que no creías que conocerías.
Te pone al límite. Dentro del gimnasio, haces flexiones y abdominales.
Le pido a Dios que te parezcas un poco más, a Bertín Osborne.
Le pido a Dios que sepas hacer el amor bien, como en esas películas Porno.
Le pido a Dios, que no cejes en tu empeño, por conquistar la Luna.
Y le pido a Dios que me vaya bien a mí, en el negocio del aceite de oliva.
De la aceituna.
Pero luego, no me acuerdo de dónde están los botones.
Necesito aplastarte, porque estás hecho de barro rojo.
Eres un nuevo Adán, y sé de qué pie cojeas. Te zambullo en el lodo, y te mojo.
Vas por la ciénaga pestilente, tapándote la nariz, y procurando no sentir náuseas.
Caminando en fila india, con esos seres que actúan en el sin-fin de Maña, o China.
Ese Continuum Tremendo de los súper-universos, que son como burbujas.
Y se expanden o se contraen, mas no al unísono.
Es bello contemplarlos.
El Yin y el Yang, de luz y calor, y obscuridad frío.
Conocimiento y Sabiduría, responsabilidad y prudencia. Y yo me río.
Porque debes aprender artes marciales.
Dios te lleva por unos caminos que no creías que conocerías.
Te pone al límite. Dentro del gimnasio, haces flexiones y abdominales.
Le pido a Dios que te parezcas un poco más, a Bertín Osborne.
Le pido a Dios que sepas hacer el amor bien, como en esas películas Porno.
Le pido a Dios, que no cejes en tu empeño, por conquistar la Luna.
Y le pido a Dios que me vaya bien a mí, en el negocio del aceite de oliva.
De la aceituna.
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