Ave Gar
Poeta recién llegado
El buen gusto y el estremecimiento
son la maldición que nos persigue,
nos llevan al peligro y al abismo,
nos hacen sufrir, nos hacen vivir.
El mundo nos hiere con sus rostros,
vulgares o sublimes, nos atacan sin piedad,
nos desgarran el alma, nos fragmentan el ser,
nos dejan sin rumbo, sin saber qué hacer.
No hay remedio para esta dolencia,
esta enfermedad del espíritu,
que nos hace sentir vivos y muertos,
que nos da la vida y nos la quita.
El buen gusto es una carga pesada,
el estremecimiento, una llaga abierta,
pero no podemos vivir sin ellos,
no podemos renunciar a su belleza incierta.
Así que seguimos adelante,
con el corazón en la mano,
sabiendo que cada rostro del mundo,
nos herirá de nuevo, sin descanso ni perdón.
son la maldición que nos persigue,
nos llevan al peligro y al abismo,
nos hacen sufrir, nos hacen vivir.
El mundo nos hiere con sus rostros,
vulgares o sublimes, nos atacan sin piedad,
nos desgarran el alma, nos fragmentan el ser,
nos dejan sin rumbo, sin saber qué hacer.
No hay remedio para esta dolencia,
esta enfermedad del espíritu,
que nos hace sentir vivos y muertos,
que nos da la vida y nos la quita.
El buen gusto es una carga pesada,
el estremecimiento, una llaga abierta,
pero no podemos vivir sin ellos,
no podemos renunciar a su belleza incierta.
Así que seguimos adelante,
con el corazón en la mano,
sabiendo que cada rostro del mundo,
nos herirá de nuevo, sin descanso ni perdón.