lore1
Poeta que considera el portal su segunda casa
No hay como admirar a un árbol
o una tierna flor recién nacida.
No hay como en una noche clara
encontrar brillando a aquella estrella
a la que pusiste nombre un día.
No hay como el sol que luce en la mañana
o esa luna tan plateada
que te besa cuando sueñas.
No hay como la balada del agua
fluyendo en voces calmas
por remansos y cascadas.
No hay como la armonía perfecta
que une con su mágico delirio,
alma y corazón,
realidad y anhelo.
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