BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como este agua líquida
que ahora cae. Así
tu vida y quizás la mía.
Puras trivialidades convertidas
en afanes oscuros y perturbadores.
Así, para otros, la vida nuestra.
Muchas voces nos prostituyeron,
quisieron acabar con nuestra límpida
certeza. De hombre a hombre, silencio
de ropa estremecida, imperio de internados,
costumbre de amar perdida. Así
tu vida, así la mía.
Nuestras siluetas delgadas, delgadísimas,
acaban de incorporarse, de sus palacios
nocturnos, de sus tumbas inmisericordes.
Deslicemos, pues, nuestra risa conjuntiva
entre tanto falso llano-.
©
que ahora cae. Así
tu vida y quizás la mía.
Puras trivialidades convertidas
en afanes oscuros y perturbadores.
Así, para otros, la vida nuestra.
Muchas voces nos prostituyeron,
quisieron acabar con nuestra límpida
certeza. De hombre a hombre, silencio
de ropa estremecida, imperio de internados,
costumbre de amar perdida. Así
tu vida, así la mía.
Nuestras siluetas delgadas, delgadísimas,
acaban de incorporarse, de sus palacios
nocturnos, de sus tumbas inmisericordes.
Deslicemos, pues, nuestra risa conjuntiva
entre tanto falso llano-.
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