BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y en mí se sumergen los labios amplísimos
los techos recubiertos de estilográficas y los plumajes
interiores que derribaron malezas incógnitas y sueños
atrofiados de párpados. Converso con el agua, pues
mi interlocutor soy yo. La vida sucede en un universo
estimablemente paralelo que se derrumba a truenos y golpes
de oxígeno, aniquilados por la tromba magnética
del agua. Tan presente sobre montes oscuros, tan inédita
en tumbas abiertas por estambres unidos. Oh, insólita,
oh, derrumbe de plátanos y hojas de pampa, oh rosa gélida
cristalizada sobre oxidados columpios. Oh vida
triste, miseria de vida, que arrasas con tu polen el ruido
de los sables intuitivos.
©®
los techos recubiertos de estilográficas y los plumajes
interiores que derribaron malezas incógnitas y sueños
atrofiados de párpados. Converso con el agua, pues
mi interlocutor soy yo. La vida sucede en un universo
estimablemente paralelo que se derrumba a truenos y golpes
de oxígeno, aniquilados por la tromba magnética
del agua. Tan presente sobre montes oscuros, tan inédita
en tumbas abiertas por estambres unidos. Oh, insólita,
oh, derrumbe de plátanos y hojas de pampa, oh rosa gélida
cristalizada sobre oxidados columpios. Oh vida
triste, miseria de vida, que arrasas con tu polen el ruido
de los sables intuitivos.
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