Alex Courant
Poeta adicto al portal
¡Ah, el otoño…!
Caen las hojas de las tristes ramas,
tapizan las decrépitas aceras,
se deshacen las nubes hilanderas
en los cielos de grises heliogramas.
Se van las aves, toscas oriflamas,
oscilando por montes y laderas,
el viento con sus lanzas saeteras
hiere al sol y al orgullo de sus llamas.
Por los parques caminan los amantes,
palidece la tarde abigarrada
en el seco crepúsculo del día.
¡Ah, el otoño y sus pasos resonantes!
¡Ah, su creciente noche empurpurada!
¡Su luna… llena de melancolía!