Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Le noto su inseguridad como a tres millas
y le doy por su lado.
Va rabiando.
Le cambio el tema, le hablo de su brillo por darle consuelo
y saca toda su amargura, su torva mirada y maldice.
Parece que le di pie a desahogarse.
Me arrepiento.
Ahora viene la avalancha de miasmas y me las tengo que tragar.
Pero exploto cuando empieza a amenazarme,
¡Amenazarme a mí! ¿por qué?.
¡Eso gano por estúpida!
Le dejo con su amargura, no tiene arreglo.
No puedo evitar llorar y rabio también.
Me pongo los audífonos y escucho “Aire” de Bach.
y le doy por su lado.
Va rabiando.
Le cambio el tema, le hablo de su brillo por darle consuelo
y saca toda su amargura, su torva mirada y maldice.
Parece que le di pie a desahogarse.
Me arrepiento.
Ahora viene la avalancha de miasmas y me las tengo que tragar.
Pero exploto cuando empieza a amenazarme,
¡Amenazarme a mí! ¿por qué?.
¡Eso gano por estúpida!
Le dejo con su amargura, no tiene arreglo.
No puedo evitar llorar y rabio también.
Me pongo los audífonos y escucho “Aire” de Bach.