laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al despertar
Al despertar sus ojos son redondos
y luminosos;
su cuerpo brilla
como cristal,
como pétalo primaveral,
como el oro de la arena,
como el azul del mar
y del cielo,
como un sol que Débora la ciudad;
Vuela de su casa hacia su labor;
Así como el pájaro vuela de esa rama,
de aquel árbol hacia esa ventana;
Cuando labora su risa es un farol de todos colores
que nunca se apaga.
Al despertar sus ojos son redondos
y luminosos;
su cuerpo brilla
como cristal,
como pétalo primaveral,
como el oro de la arena,
como el azul del mar
y del cielo,
como un sol que Débora la ciudad;
Vuela de su casa hacia su labor;
Así como el pájaro vuela de esa rama,
de aquel árbol hacia esa ventana;
Cuando labora su risa es un farol de todos colores
que nunca se apaga.