FERNANDO ROMERO MARTINEZ
Poeta recién llegado
Talvez necesito oír que me amas, mas no que te gusto; talvez necesito decirte que me enamore, mas no quiero volver a sufrir, talvez si las circunstancias fueran otras y los demás no existieran, te diría lo que deseas escuchar. Pero como no es así; no queda mas que ser lo que diario somos, simplemente conocidos, y poder pasar junto a ti ocultando lo que siento y tu mirar hipócrita donde solo me saludas, sabiendo que si la demás gente no estuviera, al verme me abrazarías fuertemente y sosteniéndome me besarías, pero como no es así solo me dices hola, adiós. Y sin pensarlo mas, seguimos nuestros caminos y mientras los dos avanzamos solo noto como tu mirada ansia correr hacia mi y como yo aguanto las ganas de detenerte y comenzar un sin fin de interrogantes que hemos creado por ser como los demás dicen que tenemos que ser. Y resistirnos a nuestros sentimientos por que sabemos bien, que los demás lo toman grotesco mientras los dos sabemos que es amor, deseo y sentimiento como cualquiera.
Pero seguiremos los esquemas y de nuevo, aguantar las ganas de amarnos, si tan solo ellos supieran que el amor se crea por sentimientos como el de ellos. Pero nuestra libertad es corta y las ganas demasiadas como para volver a perder una oportunidad así. Pues la vida es vida, el tiempo, tiempo. Y los dos son muy breves, pero el deseo carnal aferrado a ti, a tu vida a tu ser es demasiado grande, como para seguir el estándar de la persona correcta. Pues soy lo que soy y lo que siento es amor. Que la demás gente lo piense incorrecto, no me importa pues la sociedad guarda sus secretos, y que por guardarlos se sientan correctos; están equivocados, solo se hacen mas reprimidos y no dejan ser lo que los demás queremos ser. Una persona que siente, que quiere, que desea, que ama;
Pero seguiremos los esquemas y de nuevo, aguantar las ganas de amarnos, si tan solo ellos supieran que el amor se crea por sentimientos como el de ellos. Pero nuestra libertad es corta y las ganas demasiadas como para volver a perder una oportunidad así. Pues la vida es vida, el tiempo, tiempo. Y los dos son muy breves, pero el deseo carnal aferrado a ti, a tu vida a tu ser es demasiado grande, como para seguir el estándar de la persona correcta. Pues soy lo que soy y lo que siento es amor. Que la demás gente lo piense incorrecto, no me importa pues la sociedad guarda sus secretos, y que por guardarlos se sientan correctos; están equivocados, solo se hacen mas reprimidos y no dejan ser lo que los demás queremos ser. Una persona que siente, que quiere, que desea, que ama;