Alex Courant
Poeta adicto al portal
En lo alto, noche a noche, en las cornisas,
como siendo en la sombra transparente
o una erigida estatua al penitente,
ve a las estrellas emerger sumisas.
Entre claveles, rosas y artemisas,
enclava su mirada convergente,
esta vez, tan puntual, hacia el poniente
donde esclarecen nubes pitonisas.
En el cielo la luna se abre brecha,
con su ritmo, celeste y errabundo,
se vuelve a sus centurias, apelante.
Él perspicaz y tímido la acecha,
y la ve correr libre por el mundo
como una blanca perla, muy distante.
como siendo en la sombra transparente
o una erigida estatua al penitente,
ve a las estrellas emerger sumisas.
Entre claveles, rosas y artemisas,
enclava su mirada convergente,
esta vez, tan puntual, hacia el poniente
donde esclarecen nubes pitonisas.
En el cielo la luna se abre brecha,
con su ritmo, celeste y errabundo,
se vuelve a sus centurias, apelante.
Él perspicaz y tímido la acecha,
y la ve correr libre por el mundo
como una blanca perla, muy distante.