Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al otro lado del tiempo...
Al otro lado del tiempo, caminar,
es decir a los pies cansados
están a un paso
de tocar la eternidad.
Despertar, es incitar al cuerpo
a que abra los ojos y pueda vivir,
lo que antes presa de los deseos
solo podía mirar.
Amar, es vibrar como uno solo
aunque seamos multitud.
Sentir, es atrapar las emociones
más allá de la ilusión.
Rectificar, es olvidar el pasado
para que no regrese
a repetir lo que ya fue.
Al otro lado del tiempo
las miradas que dañan,
las palabras que duelen,
los besos sin calidez,
las manos que golpean,
los odios que envenenan,
los rencores que matan,
las codicias que someten,
los abrazos que se niegan,
los labios que nos engañan,
el desencuentro en las almas;
son anomalías del mal
expulsadas del absoluto
para que el libre albedrío
pueda andar con la razón.
Al otro lado del tiempo
no cesamos de aprender
como niños asombrados,
por lo que todavía
no logramos entender.
Al otro lado del tiempo
las utopías se cumplen,
son el lugar perfecto
donde somos iguales
después de caminar
senderos diferentes,
bregando a ser mejores
para que nuestra alma
desnuda,
vuelva al lugar de origen
en el todo, en todo;
regido por el amor.
Al otro lado del tiempo, caminar,
es decir a los pies cansados
están a un paso
de tocar la eternidad.
Despertar, es incitar al cuerpo
a que abra los ojos y pueda vivir,
lo que antes presa de los deseos
solo podía mirar.
Amar, es vibrar como uno solo
aunque seamos multitud.
Sentir, es atrapar las emociones
más allá de la ilusión.
Rectificar, es olvidar el pasado
para que no regrese
a repetir lo que ya fue.
Al otro lado del tiempo
las miradas que dañan,
las palabras que duelen,
los besos sin calidez,
las manos que golpean,
los odios que envenenan,
los rencores que matan,
las codicias que someten,
los abrazos que se niegan,
los labios que nos engañan,
el desencuentro en las almas;
son anomalías del mal
expulsadas del absoluto
para que el libre albedrío
pueda andar con la razón.
Al otro lado del tiempo
no cesamos de aprender
como niños asombrados,
por lo que todavía
no logramos entender.
Al otro lado del tiempo
las utopías se cumplen,
son el lugar perfecto
donde somos iguales
después de caminar
senderos diferentes,
bregando a ser mejores
para que nuestra alma
desnuda,
vuelva al lugar de origen
en el todo, en todo;
regido por el amor.
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