Enhiesto surtidor de sombra y sueño…
El ciprés de Silos
Gerardo Diego.
Santo Domingo de silos, 1924.
El ciprés de Silos
Gerardo Diego.
Santo Domingo de silos, 1924.
AL SONETO DEL CIPRÉS SILENSE
Recité tu soneto por mil veces,
oh ciprés, impregnado en mi memoria
de darle tantas vueltas a la noria
del claustro del cenobio con mis preces.
Y tú, lanceolado, mientras creces
salvando las alturas de la historia,
silencioso, en tu alarde de oratoria,
verdinegro calonge me pareces.
Y estando por la piedra rodeado,
labrada con cincel de suave genio,
en tu contemplación sigo extasiado;
lo mismo que el poeta con su ingenio
que te dejó en mi mente congelado
y, tal vez, en la claustra otro milenio.
Salva Glez. Moles
26/1/2026
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