orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
al sur de la frontera
hace muchos años leí un libro. luego intenté
ser Pendejo por un rato
y se lo regalé a una maje de malasia.
lo examinó concienzudamente, como ardilla a una bellota,
de arriba a abajo y vuelta tras vuelta. se lo llevó, y al día siguiente
me dijo que lo había roto en mil pedazos
porque yo sólo quería sexo.
ahora vengo a hablar de mi libro, cojones.
ese libro que me rompieron, ese libro que me trituraron, ese libro
que fue a parar
a la basura de dios y del mundo: ese libro hoy hace
que me descojone un poco,
cuando me paso de listo en la oficina, y cuento el resumen
(me aseguro de gesticular apropiadamente)
para infundir el miedo en el corazón de las personas.
dios no fuma cigarrillos en mercadillos de malasia.
el maje la quería mucho, pero ella no le daba lo suyo. así que se trincó
a la tetona prima de su novia
en una semana de calor.
“¿dos semanas en panamá son una ventana al infierno?”
preguntan con la mirada las más advenedizas.
en efecto la vida muchas veces resulta
acojonante o cojonuda, dependiendo del pronóstico del clima.
por eso yo sólo me siento en mi porche (preferiría decir
en mi balcón en el Caribe, pero hay que joderse) con mi cervecita en la mano,
arriba del bien y del mal,
dando buena cuenta de la Historia.
jugar al PES es lo mejor que uno puede intentar
al aspirar a la inmortalidad sin "t".
hace muchos años leí un libro. luego intenté
ser Pendejo por un rato
y se lo regalé a una maje de malasia.
lo examinó concienzudamente, como ardilla a una bellota,
de arriba a abajo y vuelta tras vuelta. se lo llevó, y al día siguiente
me dijo que lo había roto en mil pedazos
porque yo sólo quería sexo.
ahora vengo a hablar de mi libro, cojones.
ese libro que me rompieron, ese libro que me trituraron, ese libro
que fue a parar
a la basura de dios y del mundo: ese libro hoy hace
que me descojone un poco,
cuando me paso de listo en la oficina, y cuento el resumen
(me aseguro de gesticular apropiadamente)
para infundir el miedo en el corazón de las personas.
dios no fuma cigarrillos en mercadillos de malasia.
el maje la quería mucho, pero ella no le daba lo suyo. así que se trincó
a la tetona prima de su novia
en una semana de calor.
“¿dos semanas en panamá son una ventana al infierno?”
preguntan con la mirada las más advenedizas.
en efecto la vida muchas veces resulta
acojonante o cojonuda, dependiendo del pronóstico del clima.
por eso yo sólo me siento en mi porche (preferiría decir
en mi balcón en el Caribe, pero hay que joderse) con mi cervecita en la mano,
arriba del bien y del mal,
dando buena cuenta de la Historia.
jugar al PES es lo mejor que uno puede intentar
al aspirar a la inmortalidad sin "t".