Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
Alas del placer perdido,
¿a qué venís a la memoria mía
a aumentar el dolor
de mi corazón herido,
que se pierde y se muere en la agonía?
No vengáis con paso lastimero
a revivir aquellos días;
no vengáis, pues si es cierto
que aunque quiero,
mi alma se moriría.
Alas del placer perdido,
perdido y tal vez olvidado...
He querido tanto,
¡y tan poco me han amado!
Dejad que el alma olvide
como yo ya he olvidado.
Dejad, que hoy mi alma vive,
y mañana...mañana quizás
haya expirado.
De mi libro "Poesía amorosa"
¿a qué venís a la memoria mía
a aumentar el dolor
de mi corazón herido,
que se pierde y se muere en la agonía?
No vengáis con paso lastimero
a revivir aquellos días;
no vengáis, pues si es cierto
que aunque quiero,
mi alma se moriría.
Alas del placer perdido,
perdido y tal vez olvidado...
He querido tanto,
¡y tan poco me han amado!
Dejad que el alma olvide
como yo ya he olvidado.
Dejad, que hoy mi alma vive,
y mañana...mañana quizás
haya expirado.
De mi libro "Poesía amorosa"