Anaid Anelim Luna
Poeta recién llegado
Locuras transitorias que me llegan y me estremecen en medio de la noche opaca, es extraño, realmente extraño estarse confundida en medio de estás cosas.
Quizas es que soy tan extraña, tan demasiadamente extraña.
Cojo el lapicero y escribo en el pecho de mis bagabundos dolores, me gusta hacerlo, siento que es una forma rápida y eficaz de cambiar su forma, quizas por una mejor, quizas por una peor.
En el alma hay una multitud de ladridos, son ladridos mezclados con llanto que lanzan al vacio suspiros angustiosos. Así es, suspiros angustiosos.
Quizas es que soy tan extraña, tan demasiadamente extraña.
Cojo el lapicero y escribo en el pecho de mis bagabundos dolores, me gusta hacerlo, siento que es una forma rápida y eficaz de cambiar su forma, quizas por una mejor, quizas por una peor.
En el alma hay una multitud de ladridos, son ladridos mezclados con llanto que lanzan al vacio suspiros angustiosos. Así es, suspiros angustiosos.