laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alguien apago la luz
Alguien apago la luz de la luna
y encendió los rayos del sol,
mientras en su cuarto
sonó la música del despertador;
Apenas abrió sus ojos
y volaron todos sus sueños
agarro un paquete de cigarros
y se puso a fumar;
El humo formo nubes;
tirado en el suelo
un libro de charles baudelaire
lleno de poesía
e imágenes malditas
y románticas,
lo tomo
y se puso a leer.
Pasaron horas
y se harto
de estar encerrado,
de fumar
y leer;
Entonces
se vistió,
salio de allí;
Corrió hacia la puerta
y se marcho a la calle
a pasear;
Vio de todo,
Chusmas,
atorrantes,
policías idiotas,
niños sin infancia,
bolitas mascando coca,
papeles tirados en las aceras,
flores marchitas en los jardines;
Y se sentó en la plaza del barrio
a mirar las minas pasar;
Al rato alguien apago los rayos del sol
y le puso nubes al cielo
y llovió
y las hojas de los árboles cayeron en el.
Alguien apago la luz de la luna
y encendió los rayos del sol,
mientras en su cuarto
sonó la música del despertador;
Apenas abrió sus ojos
y volaron todos sus sueños
agarro un paquete de cigarros
y se puso a fumar;
El humo formo nubes;
tirado en el suelo
un libro de charles baudelaire
lleno de poesía
e imágenes malditas
y románticas,
lo tomo
y se puso a leer.
Pasaron horas
y se harto
de estar encerrado,
de fumar
y leer;
Entonces
se vistió,
salio de allí;
Corrió hacia la puerta
y se marcho a la calle
a pasear;
Vio de todo,
Chusmas,
atorrantes,
policías idiotas,
niños sin infancia,
bolitas mascando coca,
papeles tirados en las aceras,
flores marchitas en los jardines;
Y se sentó en la plaza del barrio
a mirar las minas pasar;
Al rato alguien apago los rayos del sol
y le puso nubes al cielo
y llovió
y las hojas de los árboles cayeron en el.