salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Te engendraron para querer la rosa.
En tus manos la querrás algún día
como sabes hacerlo.No podría
no acaecer entre tus dedos tal cosa.
En la noche callada en que reposa
la paz,habrá luz,habrá alegría,
pues Dios se pondrá en la lejanía...,
yéndose la tarde,que fue ardorosa.
Se marchitarán los rojos rosales,
y tú irás algún día...,y no habrá flores
ni avecillas que trinen.Se habrán ido.
Por todos tus años de ideales
el día entre lacios resplandores
se irá,igual que tú has venido.
En tus manos la querrás algún día
como sabes hacerlo.No podría
no acaecer entre tus dedos tal cosa.
En la noche callada en que reposa
la paz,habrá luz,habrá alegría,
pues Dios se pondrá en la lejanía...,
yéndose la tarde,que fue ardorosa.
Se marchitarán los rojos rosales,
y tú irás algún día...,y no habrá flores
ni avecillas que trinen.Se habrán ido.
Por todos tus años de ideales
el día entre lacios resplandores
se irá,igual que tú has venido.