hadita
Poeta veterano en el portal
*** ALGUNOS DE MIS RECUERDOS ***
Sentada en esta banca
frente al jardín de mis sueños,
saqué de mis memorias
algunos de mis recuerdos.
Vi jugar en una estancia el tiempo
en las pajas con el viento,
rodar por el suelo las palabras
y morirse el sufrimiento.
Una alondra enamorada paseaba
recogiendo una semillas del suelo,
mientras un chiquitín lloraba
en una choza
tendido en un pellejo.
Y mis ojos como flechas de fuego
lanzarse
sobre los toros malvados que
que ya logran acercarse,
con sus cuernos retorcidos
con un gigantesco aire,
y sus patas en la tierra refregarse.
Un grito desgarrador se escuchaba,
¡Cómo lloraba la madre!
clamores que al cielo llegan junto
a una garrocha que acosaba
la panza de los toros...
que bramaban.
Los intrusos se fueron relamiendo
la baba que de ellos iba cayendo,
la hierba que a su paso encontraron
presurosos y aún bravos lo comieron,
Un yugo pusieron en sus lomos
la tierra revolvieron
con el arado,
y el crío que estaba en el suelo
en la espada de su madre lo pusieron.
Misteriosa noche va llegando
llena de sonidos hechiceros
perros que ladran, lobos que aullan
y una ovejita
quizá la más bonita,
lanza un suspiro porque agoniza.
Mi mente evoca ahora un momento,
de una mañana de gran delicia,
¡ Las golondrinas y su dulce danza!,
y tan placenteros Corren y saltan
nuevos corderos.
Y unos pollitos amarillitos como algodoncito,
dicen pio, pio, los pobrecitos
Y su mamá gallina les presta abrigo
como un copo de sol matutino.
Vida de campo
¡ Vida divina!
las cosas bellas que mi alma ansía
hacienda de antaño,
abuela querida.
Como siempre
HADITA
Sentada en esta banca
frente al jardín de mis sueños,
saqué de mis memorias
algunos de mis recuerdos.
Vi jugar en una estancia el tiempo
en las pajas con el viento,
rodar por el suelo las palabras
y morirse el sufrimiento.
Una alondra enamorada paseaba
recogiendo una semillas del suelo,
mientras un chiquitín lloraba
en una choza
tendido en un pellejo.
Y mis ojos como flechas de fuego
lanzarse
sobre los toros malvados que
que ya logran acercarse,
con sus cuernos retorcidos
con un gigantesco aire,
y sus patas en la tierra refregarse.
Un grito desgarrador se escuchaba,
¡Cómo lloraba la madre!
clamores que al cielo llegan junto
a una garrocha que acosaba
la panza de los toros...
que bramaban.
Los intrusos se fueron relamiendo
la baba que de ellos iba cayendo,
la hierba que a su paso encontraron
presurosos y aún bravos lo comieron,
Un yugo pusieron en sus lomos
la tierra revolvieron
con el arado,
y el crío que estaba en el suelo
en la espada de su madre lo pusieron.
Misteriosa noche va llegando
llena de sonidos hechiceros
perros que ladran, lobos que aullan
y una ovejita
quizá la más bonita,
lanza un suspiro porque agoniza.
Mi mente evoca ahora un momento,
de una mañana de gran delicia,
¡ Las golondrinas y su dulce danza!,
y tan placenteros Corren y saltan
nuevos corderos.
Y unos pollitos amarillitos como algodoncito,
dicen pio, pio, los pobrecitos
Y su mamá gallina les presta abrigo
como un copo de sol matutino.
Vida de campo
¡ Vida divina!
las cosas bellas que mi alma ansía
hacienda de antaño,
abuela querida.
Como siempre
HADITA