Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oculta en lo secreto de la estancia
que se alza donde el alma se complace
revive como fénix que renace
la dicha que sentirse en abundancia.
Allí se restituye la fragancia
con esa plenitud que satisface,
fragancia que si lasa vuelve y nace
en forma de celeste exuberancia.
Nos hace recordar continuamente
que somos residencia y ensenada
de un Dios que se nos muestra vivamente,
que libra de la muerte desatada
cubriendo de escalones la pendiente
que sube hasta el fulgor de su alborada.
que se alza donde el alma se complace
revive como fénix que renace
la dicha que sentirse en abundancia.
Allí se restituye la fragancia
con esa plenitud que satisface,
fragancia que si lasa vuelve y nace
en forma de celeste exuberancia.
Nos hace recordar continuamente
que somos residencia y ensenada
de un Dios que se nos muestra vivamente,
que libra de la muerte desatada
cubriendo de escalones la pendiente
que sube hasta el fulgor de su alborada.
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