Alma, tú no huyes

Ricardo López Castro

*Deuteronómico*
De las ráfagas, dueña estática y limítrofe,
donde el hueso se quiebra hasta rallar la luz,
mientras las olas suben tu escalera,
y los insectos gritan en el aura sanguínea,
cuando el virus del fuego yace en tus almohadas,
y la lluvia se asusta en los cristales recónditos
del alba, del reflejo, del tiempo, del silencio,
y el hombre nisiquiera encuentra un laberinto.
 
De las ráfagas, dueña estática y limítrofe,
donde el hueso se quiebra hasta rallar la luz,
mientras las olas suben tu escalera,
y los insectos gritan en el aura sanguínea,
cuando el virus del fuego yace en tus almohadas,
y la lluvia se asusta en los cristales recónditos
del alba, del reflejo, del tiempo, del silencio,
y el hombre nisiquiera encuentra un laberinto.
Querer atrapar los instantes cuando las formas se hacen ejemplo en
ese laboratorio por encontrar lo mas supremo. crear asi un
silencia que se conforma desde la ductilidad íntima.
me gustó. saludos con afecto de luzyabsenta
 
De las ráfagas, dueña estática y limítrofe,
donde el hueso se quiebra hasta rallar la luz,
mientras las olas suben tu escalera,
y los insectos gritan en el aura sanguínea,
cuando el virus del fuego yace en tus almohadas,
y la lluvia se asusta en los cristales recónditos
del alba, del reflejo, del tiempo, del silencio,
y el hombre nisiquiera encuentra un laberinto.


Sentidas letras. Un placer llegar a tu páramo de inspiración, saludos afectuosos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba