hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Difusos jinetes,
la noche por rostro,
cabalgan los sueños
de las almas rotas.
El que está dormido
sueña que él es otro,
que nunca ha tenido
a su alma rota...
¡Trampas de la mente!
¡Juegos sin sentido!
Pues para el durmiente
no existe el olvido.
Ya que cada mañana
reestrena sus penas
cual si fueran nuevas...
¡Eterna es su condena!
la noche por rostro,
cabalgan los sueños
de las almas rotas.
El que está dormido
sueña que él es otro,
que nunca ha tenido
a su alma rota...
¡Trampas de la mente!
¡Juegos sin sentido!
Pues para el durmiente
no existe el olvido.
Ya que cada mañana
reestrena sus penas
cual si fueran nuevas...
¡Eterna es su condena!