Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alondra de mi amor que en alas rotas,
te posas en el alba de mis sueños
se lágrima bendita que refresque
el ansia que atormenta mis empeños.
Señora que en tu mágica quimera,
asomas caprichosa al alma mía...
piedad por el dolor que nunca muere,
de versos negra flor de mi agonía.
Regalale la paz a mi silencio,
ligero soñador de mis andares;
inspírale el reposo a los caminos,
del cardo y del espino mis pesares.
Alondra que en tu piel, bello emeterio,
me llevas corazón, mujer dorada;
anégame en tu sed de soledades,
con gotas de tu hastío mi alborada!
te posas en el alba de mis sueños
se lágrima bendita que refresque
el ansia que atormenta mis empeños.
Señora que en tu mágica quimera,
asomas caprichosa al alma mía...
piedad por el dolor que nunca muere,
de versos negra flor de mi agonía.
Regalale la paz a mi silencio,
ligero soñador de mis andares;
inspírale el reposo a los caminos,
del cardo y del espino mis pesares.
Alondra que en tu piel, bello emeterio,
me llevas corazón, mujer dorada;
anégame en tu sed de soledades,
con gotas de tu hastío mi alborada!
Última edición: