Nommo
Poeta veterano en el portal
Soy célebre, y no lo puedo evitar.
Me piden autógrafos, nada más levantarme, por las mañanas.
En la calle, los semáforos me dejan pasar, de inmediato.
Se agachan para saludarme.
No sé si son visiones, o será la sidra El Gaitero, que estoy bebiendo.
El médico me la ha recetado.
Para escapar de los 22 universos paralelos, y visitar los universos alternativos.
En los que sucede lo que pudo haber sido y no fue. Y no son reales.
Son fantasmagóricos. Real, Marlboro. Alternativo, puro habano.
Entiendo a Fidel Castro, y al Ché Guevara, en esa selva cubana.
Comprendo por lo que pasaban...
Eran famosos, y se escondían del respetable público.
No admitían en su seno, el disfrute de ser expuestos, ante todos.
Necesitaban soledad y competición. Eso es Justicia.
A ver quién caza el cocodrilo. A ver quién enseña a hablar, al guacamayo.
Me piden autógrafos, nada más levantarme, por las mañanas.
En la calle, los semáforos me dejan pasar, de inmediato.
Se agachan para saludarme.
No sé si son visiones, o será la sidra El Gaitero, que estoy bebiendo.
El médico me la ha recetado.
Para escapar de los 22 universos paralelos, y visitar los universos alternativos.
En los que sucede lo que pudo haber sido y no fue. Y no son reales.
Son fantasmagóricos. Real, Marlboro. Alternativo, puro habano.
Entiendo a Fidel Castro, y al Ché Guevara, en esa selva cubana.
Comprendo por lo que pasaban...
Eran famosos, y se escondían del respetable público.
No admitían en su seno, el disfrute de ser expuestos, ante todos.
Necesitaban soledad y competición. Eso es Justicia.
A ver quién caza el cocodrilo. A ver quién enseña a hablar, al guacamayo.
Última edición: