parado en la acera del desespero
en el mismo lugar donde la farola seca
dejó en claro el encuentro que solo peca
en un intercambio de mal agüero
con el humo, he consumido el resto de pulmones
en un pequeño momento de satisfacción
he creído en la mala ficción
de los profetas y los mormones
ahora que me ahoga la falta de oxigeno
por la pasividad de compañía
no escuche mi alma que plañía
por la invasión a la vida en pleno
ahora que las apuestas están consumadas
en la forma de billetes quemados en la cartera,
todo es golpes de pecho y testera
al ver los alveolos y las barcas quemadas
en el mismo lugar donde la farola seca
dejó en claro el encuentro que solo peca
en un intercambio de mal agüero
con el humo, he consumido el resto de pulmones
en un pequeño momento de satisfacción
he creído en la mala ficción
de los profetas y los mormones
ahora que me ahoga la falta de oxigeno
por la pasividad de compañía
no escuche mi alma que plañía
por la invasión a la vida en pleno
ahora que las apuestas están consumadas
en la forma de billetes quemados en la cartera,
todo es golpes de pecho y testera
al ver los alveolos y las barcas quemadas