viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hablemos de ese amor que tú perdiste,
del paraíso azul que se ha llevado,
de lo que el tiempo necio te ha robado,
de tanta vida en sueños que invertiste.
Arduo dolor que al alma cierne triste,
sus lágrimas llovió por mi costado
y abrasa sobre mí cual río helado.
Hablemos pues de ti porque sufriste.
Jamás podrás saber cuanto te amaba.
Esta amistad que dulce protegía
una canción en flor sutil guardaba.
Y por vivir de ti, sin ti moría.
Ahora dime mi amor ¿Por quién lloraba?
No sé qué corazón lo merecía.
De ese amigo fiel,
que escucha tus desdichas,
y del que jamás supiste
que estaba enamorado de ti.
del paraíso azul que se ha llevado,
de lo que el tiempo necio te ha robado,
de tanta vida en sueños que invertiste.
Arduo dolor que al alma cierne triste,
sus lágrimas llovió por mi costado
y abrasa sobre mí cual río helado.
Hablemos pues de ti porque sufriste.
Jamás podrás saber cuanto te amaba.
Esta amistad que dulce protegía
una canción en flor sutil guardaba.
Y por vivir de ti, sin ti moría.
Ahora dime mi amor ¿Por quién lloraba?
No sé qué corazón lo merecía.
De ese amigo fiel,
que escucha tus desdichas,
y del que jamás supiste
que estaba enamorado de ti.