Cógeme de la mano, vámonos a desaparecer al final de ese camino oscuro. Perdámonos, en una playa o al otro lado del hemisferio, a la luz del sol, o bajo de las estrellas... Y que el tiempo se pare para que pueda despertar mis sentidos de su larga hibernación.
Quédate quieto, intenta no hablar, déjame descubrir la verdadera esencia de estos silencios misteriosos que me torturan y me tranquilizan a la vez. Me dejare acunar por el viento, por mi deseo de acercarme hacia ti, por tu respiración que me consuela de que estas aún a mi lado.
Dame el tiempo que nunca supe concederme para arrastrar estos muros que me abruman.
No me juzgues, no intentes ridiculizar mis dudas de niña perdida y mis miedos irracionales como te gusta llamarlos.
Ámame, abrázame y se mi amigo.
Quédate quieto, intenta no hablar, déjame descubrir la verdadera esencia de estos silencios misteriosos que me torturan y me tranquilizan a la vez. Me dejare acunar por el viento, por mi deseo de acercarme hacia ti, por tu respiración que me consuela de que estas aún a mi lado.
Dame el tiempo que nunca supe concederme para arrastrar estos muros que me abruman.
No me juzgues, no intentes ridiculizar mis dudas de niña perdida y mis miedos irracionales como te gusta llamarlos.
Ámame, abrázame y se mi amigo.