dragon_ecu
Esporádico permanente
Mirando juntos el amanecer...
Ambos desnudos,cansados
Y aún con hambre de la noche anterior.
Tú, una oficinista de media edad.
Madre soltera por elección.
Hostigada de los acosos,
que te impulsaban hacia un decoro...
artificial y forzado.
Entraste al café surrealista,
pensado ir a un bistro hindú.
Buscabas una comida erótica,
picante, exótica...
Mas caiste en mezclas de licor, cocoa y café...
y talves absenta de viejos tiempos
de la bohemia incompatible
a las oficinas abiertas de hoy.
Un ambiente pulcro, desinfectado,
donde los germófobos pasean a gusto.
Un medio de ovejas caníbales,
con penes en vez de colmillos.
Tanta puta hipocresía
de lavarte el coño en agua bendita,
de mojarte solitaria las ganas.
Tenías claro tu apetito,
pero te engañabas buscando comida.
En una mesa vacía, un alma vacía,
esperando nada, nada fuera de la nada.
Sentado encerrado por cuatro ideas,
cuatro paredes, cuatro libros,
cuatro continentes, cuatro realidades...
cuatro extremidades delante, postradas.
El olfato presto al almizcle de entrepierna,
apenas entró ella levantó sus fosas nasales.
El deseo inundó el pecho y piernas,
impulsando a levantarse a buscarla.
No hubo un saludo ni un presentarse,
solo miradas tras lentes gruesos.
Un viaje a los sanitarios,
haciendo las ropas de lado.
Saliendo al callejón oscuro,
fundiendo labios arriba y abajo.
Llegando al cuarto sucio...
el sofá destartalado, la cama deshecha..
a terminar por romperla en vaivenes,
pasando de la noche a la madrugada.
Ya cansada me dijiste,
lo poco que llegué a conocerte...
Seguía despierto tus palabras,
con las primeras luces del amanecer,
hasta el canto del gall....
¡ GALLO HIJUEPUTA... CON EL RICO SUEÑO QUE TENÍA !!!
Ambos desnudos,cansados
Y aún con hambre de la noche anterior.
Tú, una oficinista de media edad.
Madre soltera por elección.
Hostigada de los acosos,
que te impulsaban hacia un decoro...
artificial y forzado.
Entraste al café surrealista,
pensado ir a un bistro hindú.
Buscabas una comida erótica,
picante, exótica...
Mas caiste en mezclas de licor, cocoa y café...
y talves absenta de viejos tiempos
de la bohemia incompatible
a las oficinas abiertas de hoy.
Un ambiente pulcro, desinfectado,
donde los germófobos pasean a gusto.
Un medio de ovejas caníbales,
con penes en vez de colmillos.
Tanta puta hipocresía
de lavarte el coño en agua bendita,
de mojarte solitaria las ganas.
Tenías claro tu apetito,
pero te engañabas buscando comida.
En una mesa vacía, un alma vacía,
esperando nada, nada fuera de la nada.
Sentado encerrado por cuatro ideas,
cuatro paredes, cuatro libros,
cuatro continentes, cuatro realidades...
cuatro extremidades delante, postradas.
El olfato presto al almizcle de entrepierna,
apenas entró ella levantó sus fosas nasales.
El deseo inundó el pecho y piernas,
impulsando a levantarse a buscarla.
No hubo un saludo ni un presentarse,
solo miradas tras lentes gruesos.
Un viaje a los sanitarios,
haciendo las ropas de lado.
Saliendo al callejón oscuro,
fundiendo labios arriba y abajo.
Llegando al cuarto sucio...
el sofá destartalado, la cama deshecha..
a terminar por romperla en vaivenes,
pasando de la noche a la madrugada.
Ya cansada me dijiste,
lo poco que llegué a conocerte...
Seguía despierto tus palabras,
con las primeras luces del amanecer,
hasta el canto del gall....
¡ GALLO HIJUEPUTA... CON EL RICO SUEÑO QUE TENÍA !!!
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