benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vida eres energía… vibra el ser,
los sueños se atrapan
escalando la montaña,
y en la cima crece la esperanza.
En el rincón de las tinieblas
el miedo va quedando atrás,
va conquistando en la noche
la luz y la claridad…
Una búsqueda… alejar el ruido,
y el ser se sumerge en el silencio
en una reflexión,
así, como el río se detiene
al final del remanso,
donde se juntan la paz y la razón.
En todos los espacios,
en todos los tiempos,
perenne son los sueños de libertad;
el pensamiento vuela como un peregrino
al contemplar el ave
volar en paz…
Los caminantes van sembrando
en el jardín de la alegría,
las flores de sus sueños
que son regadas
por la sonrisa colectiva.
Se van llenando los espacios,
se presentían desierto
y se afianzan los pasos,
horizontes de un mundo mejor;
emerge entre las sombras
la conciencia sin olvido,
y borra del corazón… todo rencor,
va recuperando con amor
lo que se había perdido,
como un perdido
al conquistar la razón.
La nostalgia ya sembrada en el camino
se despoja de la sombras del ayer,
se fortalece del recuerdo, la añoranza
para no repetir errores del pasado;
alguna música del destino
se despide del miedo y la tristeza,
nace el sabor de la esperanza…
En el camino se juntan los anhelos
brota de la sombra… claridad,
se acerca la realidad a los sueños,
buscando un manantial cristalino
que mitigue el dolor y los desvelos,
para vivir en paz y en libertad.
Benigno Rodríguez
Venezuela 14-06-17
los sueños se atrapan
escalando la montaña,
y en la cima crece la esperanza.
En el rincón de las tinieblas
el miedo va quedando atrás,
va conquistando en la noche
la luz y la claridad…
Una búsqueda… alejar el ruido,
y el ser se sumerge en el silencio
en una reflexión,
así, como el río se detiene
al final del remanso,
donde se juntan la paz y la razón.
En todos los espacios,
en todos los tiempos,
perenne son los sueños de libertad;
el pensamiento vuela como un peregrino
al contemplar el ave
volar en paz…
Los caminantes van sembrando
en el jardín de la alegría,
las flores de sus sueños
que son regadas
por la sonrisa colectiva.
Se van llenando los espacios,
se presentían desierto
y se afianzan los pasos,
horizontes de un mundo mejor;
emerge entre las sombras
la conciencia sin olvido,
y borra del corazón… todo rencor,
va recuperando con amor
lo que se había perdido,
como un perdido
al conquistar la razón.
La nostalgia ya sembrada en el camino
se despoja de la sombras del ayer,
se fortalece del recuerdo, la añoranza
para no repetir errores del pasado;
alguna música del destino
se despide del miedo y la tristeza,
nace el sabor de la esperanza…
En el camino se juntan los anhelos
brota de la sombra… claridad,
se acerca la realidad a los sueños,
buscando un manantial cristalino
que mitigue el dolor y los desvelos,
para vivir en paz y en libertad.
Benigno Rodríguez
Venezuela 14-06-17