Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

Cuántas veces arderá el corazón
de este pobre timonel,
transido por la esperanza,
atado al mástil ante los cantos de sirenas,
ciego a las barcarolas que mecen sus dulzainas,
arrebolado por el celaje
o la piel distante del tigre que nos ronda.
Cuántas veces nazco en tus costillas,
subo a tus caderas y te succiono las ansias
con el ferviente anhelo de la eternidad.
"En llamas, en otoños incendiados,
puro y solo. El viento lo despierta"
y en este hallazgo de la luz hecha consuelo
van de nuevo mis labios a horadarte el alma,
como mis palabras sencillas
a tocar tus pestañas
para que despiertes de nuevo
y digas ante la aurora: -buenos días,
hoy decido amarte.
Toco tu centro y se suspende:
"¡cuánta belleza suelta!"
Con interterxtos de Octavio Paz
de mi libro inédito CABOS SUELTOS