claudiorbatisti
claudiorbatisti
No puedo silenciar la amarga ira
que anida en la perfidia de la mente
malicia aparecida de repente,
perversa inquina impura que respira
la vieja y descarriada vil mentira.
mas temo que es momento de saber
la negra profecía del poder,
que ciega la confianza en el mañana
en tanto se aparece en la ventana,
la peste que castiga con la muerte.
Queridos compañeros de salida,
espero derrotar al fatal sino
aquel que no permita ataúd de pino,
sin duelo, sin adiós, sin despedida
y pueda retomar mi fe perdida.
Mantengo la esperanza en lo profundo
tal vez por un final febril del mundo,
inane, vergonzoso tan obsceno
sicario que aniquila sin veneno,
divino eón que mata en un segundo.
Claudio Batisti
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