ROBERTO CARLOS
Poeta recién llegado
termino, el tiempo acabo, una noche tan larga
y el amor que se redujo al espacio de una cancion
tan fugaz que no hay perfume sobre las sabanas
ni sobre mi cuerpo, solo colillas en el cenicero
tu rostro tan frió como tus pies
la calma de la noche socavo el cuarto
tan tenaz mente
que ya no pude oír tu respiración
silban pájaros, amarga melodía de la perpetuidad
la huida infinita del tiempo, pasado, presente y futuro
lumbre de un suspiro, tu vos sin lengua dilapida,
tu peregrinar se desvanece presa de ti misma
desde un rincón te observo, junto a la vieja ventana
espero tu alba y marchitas las violetas
en mis manos lloran al sol
y no hay caricias que profanen tu descanso
despierta mi niña que la primavera nos espera
y el día no vendrá hasta que tus ojos estén abiertos
despierta mi niña que la helada no se ira y sino tu,
quien dará migajas al cantar de los gorriones
despierta, no me atrevo a sacudir tu pálido cuerpo,
despierta, luego podremos descansar en nuestra humilde cama
despierta, que no besen tu frente,
que no caigan lagrimas ajenas sobre tus mejillas,
no dejes que te encarcelen en paredes de roble,
despierta mi niña, despierta....
no verán tus ojos otro amanecer, tu vos sera un secreto
que solo yo podre oír ahora y tendrás mil amaneceres
que darán envidia a otras almas,
cantaras una y mil veces nuestra cancion
hasta que pueda acompañarte...
me voy mi niña, mañana llevare nuestra casa
a donde tu estas ahora. construiré un balcón
para cuando quieras asomarte, llevare el sauce
y los gorriones repicaran tu canto....
pondré una cerca, plantare violetas
para la siguiente primavera
haré mi cama junto a la tuya
y me echare a dormir tu sueño....
y el amor que se redujo al espacio de una cancion
tan fugaz que no hay perfume sobre las sabanas
ni sobre mi cuerpo, solo colillas en el cenicero
tu rostro tan frió como tus pies
la calma de la noche socavo el cuarto
tan tenaz mente
que ya no pude oír tu respiración
silban pájaros, amarga melodía de la perpetuidad
la huida infinita del tiempo, pasado, presente y futuro
lumbre de un suspiro, tu vos sin lengua dilapida,
tu peregrinar se desvanece presa de ti misma
desde un rincón te observo, junto a la vieja ventana
espero tu alba y marchitas las violetas
en mis manos lloran al sol
y no hay caricias que profanen tu descanso
despierta mi niña que la primavera nos espera
y el día no vendrá hasta que tus ojos estén abiertos
despierta mi niña que la helada no se ira y sino tu,
quien dará migajas al cantar de los gorriones
despierta, no me atrevo a sacudir tu pálido cuerpo,
despierta, luego podremos descansar en nuestra humilde cama
despierta, que no besen tu frente,
que no caigan lagrimas ajenas sobre tus mejillas,
no dejes que te encarcelen en paredes de roble,
despierta mi niña, despierta....
no verán tus ojos otro amanecer, tu vos sera un secreto
que solo yo podre oír ahora y tendrás mil amaneceres
que darán envidia a otras almas,
cantaras una y mil veces nuestra cancion
hasta que pueda acompañarte...
me voy mi niña, mañana llevare nuestra casa
a donde tu estas ahora. construiré un balcón
para cuando quieras asomarte, llevare el sauce
y los gorriones repicaran tu canto....
pondré una cerca, plantare violetas
para la siguiente primavera
haré mi cama junto a la tuya
y me echare a dormir tu sueño....