ANA MAR MORENO PEREZ
Poeta adicto al portal
AMARGO SILENCIO
¡Silencio!
Amargo silencio
eres la trampa, de mi expresar,
callas mi voz, y laceras mi alma,
porque así lo decido sobre mi pesar!
eres la trampa, de mi expresar,
callas mi voz, y laceras mi alma,
porque así lo decido sobre mi pesar!
¡Silencio verdugo!,
te conviertes en mi aliado,
y mi voz se calla, ¡sin poderlo evitar!
te conviertes en mi aliado,
y mi voz se calla, ¡sin poderlo evitar!
¡Silencio!, amargo silencio,
¡cruel, brutal y desalmado! .
No sé, si adorarte u odiarte,
¡por ser cómplice de mí enfado!
¡cruel, brutal y desalmado! .
No sé, si adorarte u odiarte,
¡por ser cómplice de mí enfado!
Pero
¡Ya no deseo hablar!
la promesa se convierte en realidad,
y tú, amargo y cómplice silencio,
por favor, ¡no me vayas a abandonar!...
la promesa se convierte en realidad,
y tú, amargo y cómplice silencio,
por favor, ¡no me vayas a abandonar!...
Calla mis palabras
¡Que no se deben escuchar!
mis reproches que deben morir,
y las promesas que debo cumplir.
¡Que no se deben escuchar!
mis reproches que deben morir,
y las promesas que debo cumplir.
¡Silencio!, cuando hundida en ti, esté;
el cansancio de tu esencia,
haga presa de mi ausencia
¡y languidezca mi ser!
el cansancio de tu esencia,
haga presa de mi ausencia
¡y languidezca mi ser!
Y así, ¡hundida en ti, silencio!...
Muriendo poco a poco
Perdida en tu abismo encuentre la calma,
que tanto le hace falta al alma,
estando perdida ¡En la apatía de mi mudez!
Muriendo poco a poco
Perdida en tu abismo encuentre la calma,
que tanto le hace falta al alma,
estando perdida ¡En la apatía de mi mudez!
Ana María Moreno Pérez
Última edición:
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