Nommo
Poeta veterano en el portal
Es cierto que podría haber Misericordia,
allá, donde sólo cabe la ruina,
pero ¿ Por qué caminamos
por donde ningún ser carnal camina ?
Será que acabaron los tiempos
de las Adoratrices.
Y ya, no reciben elogios, ni siquiera
las meretrices. Hay concubinas cansadas.
Pasó la efervescencia de la ninfomanía.
La lata de refresco está medio vacía.
Así habla el Pepsimista.
¿ Te quiero, te adoro y te llevo a los toros ?
Y te compro un loro...
Y así, contemplé, de Charles Spencer Chaplin,
la Quimera del Oro.
Porque mi madre me ama:
Mi mamá me mima.
Pero luego, me toca emplearme a fondo,
excavando en la mina.
Lámina a lámina, dibujo y calco.
Calco como Calcuta, en la India.
Los detalles diminutos, como una Puta
que se aplica al gobierno, manejo y dominio,
de la indeterminación reinante.
La cuál, perseverante, ahonda con sus pisadas,
que retumban en la calzada,
haciendo que se incline la Torre de Pisa.
Pisando fuerte, Alejandro Sanz.
Pisando ardientemente, Ini Kamoze,
o calle que dibujo, a mano alzada, in situ.
allá, donde sólo cabe la ruina,
pero ¿ Por qué caminamos
por donde ningún ser carnal camina ?
Será que acabaron los tiempos
de las Adoratrices.
Y ya, no reciben elogios, ni siquiera
las meretrices. Hay concubinas cansadas.
Pasó la efervescencia de la ninfomanía.
La lata de refresco está medio vacía.
Así habla el Pepsimista.
¿ Te quiero, te adoro y te llevo a los toros ?
Y te compro un loro...
Y así, contemplé, de Charles Spencer Chaplin,
la Quimera del Oro.
Porque mi madre me ama:
Mi mamá me mima.
Pero luego, me toca emplearme a fondo,
excavando en la mina.
Lámina a lámina, dibujo y calco.
Calco como Calcuta, en la India.
Los detalles diminutos, como una Puta
que se aplica al gobierno, manejo y dominio,
de la indeterminación reinante.
La cuál, perseverante, ahonda con sus pisadas,
que retumban en la calzada,
haciendo que se incline la Torre de Pisa.
Pisando fuerte, Alejandro Sanz.
Pisando ardientemente, Ini Kamoze,
o calle que dibujo, a mano alzada, in situ.
Última edición: