sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor del futuro,
se besaban en el nido,
dos besos en sus labios.
Se hacían de su crema,
dos sueños pincelados,
pero así es como
segregaban sus sustancias enrachadas.
Venían sus labios,
rezaban en mis lágrimas,
volvían los ritmos,
así era como el ciclón de los sueños,
se hacia en las almas.
Doña vida se crecía,
y en sus abrazos protegía,
que los versos conducían,
y las manos bendecían
y a los sueños sonreían.