salgomanzano
Poeta veterano en el portal
-para mi dulce ila
Tus labios y los míos
son uno:
se suavizan, se muerden,
se restriegan, se montan,
se aman atormentadamente...,
destilan tal placer
-exquisito deleite-,
que el monte de mi sexo erecto
roza tu monte
de Venus,
los pétalos
de tus montículos
se aprietan
al pecho
que te ama.
Somos felices.
Tu Dios,mi Dios -son uno-
bendice este querer:
amor espiritualizado
de dos almas enamoradas.
Tu espíritu y el mío
se elevan,
sintiendo el levitar
sobre la tierra...
(Salvador)
Tus labios y los míos
son uno:
se suavizan, se muerden,
se restriegan, se montan,
se aman atormentadamente...,
destilan tal placer
-exquisito deleite-,
que el monte de mi sexo erecto
roza tu monte
de Venus,
los pétalos
de tus montículos
se aprietan
al pecho
que te ama.
Somos felices.
Tu Dios,mi Dios -son uno-
bendice este querer:
amor espiritualizado
de dos almas enamoradas.
Tu espíritu y el mío
se elevan,
sintiendo el levitar
sobre la tierra...
(Salvador)