demonio de una mente
Poeta asiduo al portal
Amor inerte
En una inscripción, la fecha de mi tragedia,
leo, mientras un recuerdo de índole pluvial,
vistiendo el velo de esta tarde acedia,
lo largo y lo ancho de este campo sepulcral.
Sobre éste, llamado mi sepulcro sombrío,
aún están grabadas sus lágrimas de dolor,
lágrimas que más fueron como gotas de un río,
que se lleva y que nunca regresa nuestro amor.
Pero yo sabía que ni en cielo, ni en infierno,
habrían penas o glorias para mi merecer,
y es por eso que regresé de ese averno,
que es menos cruel que la ausencia de su querer.
Vagando, ahora soy un ánima en pena,
que volví al mundo después de estar inerte,
pues nuestro romance creó una fuerte cadena,
que no se separó ni con la misma muerte.
Mas no sé porqué a ella tanto le espante,
el hecho de que yo anhele tomar su mano,
¿Acaso no sabrá que, aunque ánima vagante,
mi amor por ella sigue siendo real y mundano?
Y entonces mis días son un eterno velorio,
vagando sin un destino en la triste ciudad,
visitándola a ella, en el sanatorio,
¿Algún día se dará cuenta de mi identidad?
En una inscripción, la fecha de mi tragedia,
leo, mientras un recuerdo de índole pluvial,
vistiendo el velo de esta tarde acedia,
lo largo y lo ancho de este campo sepulcral.
Sobre éste, llamado mi sepulcro sombrío,
aún están grabadas sus lágrimas de dolor,
lágrimas que más fueron como gotas de un río,
que se lleva y que nunca regresa nuestro amor.
Pero yo sabía que ni en cielo, ni en infierno,
habrían penas o glorias para mi merecer,
y es por eso que regresé de ese averno,
que es menos cruel que la ausencia de su querer.
Vagando, ahora soy un ánima en pena,
que volví al mundo después de estar inerte,
pues nuestro romance creó una fuerte cadena,
que no se separó ni con la misma muerte.
Mas no sé porqué a ella tanto le espante,
el hecho de que yo anhele tomar su mano,
¿Acaso no sabrá que, aunque ánima vagante,
mi amor por ella sigue siendo real y mundano?
Y entonces mis días son un eterno velorio,
vagando sin un destino en la triste ciudad,
visitándola a ella, en el sanatorio,
¿Algún día se dará cuenta de mi identidad?