nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Postrada sobre la negra orilla de mi mundo
con la frente pálida y boca abajo,
veo las aguas negras de mis vivencias
fieles centinelas de los recuerdos
y sobre el tablero, los dias y las noches
rodando se lamentan,
aferrándose al frio de mis pies descalzos.
El cielo vela, con misteriosa mirada
estremeciendo el fulgor de la luna,
que fondea sobre el reloj solitario.
Amor líquido desprenden mis lágrimas
y sobre el balcón de mi llanto
los sueños se escapan,
dejando la soledad de compañera.
Soledad, la muda voz de tu triste tambor
empapa mi boca amarga
y por ásperas piedras trepa mi alma,
arrastrándo al corazón, cruzado a latigazos
y afirmando su nostalgia.
Amor líquido derramado sobre un mar de ajenjo,
que naufragando en sus sombras,
te arranca hasta la piel del alma..
NUNA.