Jesus Arriaza
Poeta recién llegado
Encuéntrame, te ruego, en la encrucijada de tus amores añejos,
en tu colección de nombres y cuerpos,
que estoy buscando, la cautelosa fragancia de tu ser,
el beso que nos faltó, lo que nunca pasó y lo que pudimos ser.
Es que me duele el aire, si no es contigo,
me pesa el fragmento de sonrisa, tuyo, que me guardé,
y se me van los días tras tu vida, se me van las noches y casi muero,
tras el rastro, desesperado, de tu paso fatal por mi recuerdo.
Me duele el suspiro que exhala tu nombre,
el frío que me regala la ausencia de tu calor,
me duele el silencio y me quedo callado, quizá esperando,
que me encuentres, en algún rincón del olvido.
Búscame alguna vez, entre los estrechos pasillos del mundo,
donde creas que me encontraras, que ahí estaré,
desátame o culmíname, en un ultimado adiós con tu palma,
sobre mi vacío, sobre mis ruinas y anhelos de ti.
Voy borracho y fumando, cada frase delicada,
cada choque de labios y mirada confidente, que nos dimos,
me regalaste y colgué de mi cuello con la promesa,
de que siempre estaría aquí.
Te prometo, no he ido lejos, amor,
búscame alguna vez, en la cúspide de la memoria, en el recóndito,
que he ido a dar una vuelta por las estrellas,
y nos veremos, a la vuelta del universo.
en tu colección de nombres y cuerpos,
que estoy buscando, la cautelosa fragancia de tu ser,
el beso que nos faltó, lo que nunca pasó y lo que pudimos ser.
Es que me duele el aire, si no es contigo,
me pesa el fragmento de sonrisa, tuyo, que me guardé,
y se me van los días tras tu vida, se me van las noches y casi muero,
tras el rastro, desesperado, de tu paso fatal por mi recuerdo.
Me duele el suspiro que exhala tu nombre,
el frío que me regala la ausencia de tu calor,
me duele el silencio y me quedo callado, quizá esperando,
que me encuentres, en algún rincón del olvido.
Búscame alguna vez, entre los estrechos pasillos del mundo,
donde creas que me encontraras, que ahí estaré,
desátame o culmíname, en un ultimado adiós con tu palma,
sobre mi vacío, sobre mis ruinas y anhelos de ti.
Voy borracho y fumando, cada frase delicada,
cada choque de labios y mirada confidente, que nos dimos,
me regalaste y colgué de mi cuello con la promesa,
de que siempre estaría aquí.
Te prometo, no he ido lejos, amor,
búscame alguna vez, en la cúspide de la memoria, en el recóndito,
que he ido a dar una vuelta por las estrellas,
y nos veremos, a la vuelta del universo.