Fabian Anair Sepey
Poeta recién llegado
Los días empiezan a ser tan lentos
Como el mismo fluir de mis sentimientos
Tan simples todas la mañanas de mi existencia
Tan complejas como la razón de mi decadencia
Oh tiempo cruel que tardas en contar mi vida
Hasta cuando debo esperarte para que mi musa sea viuda
Tanto he esperado en esta banca estoy sentado
Anhelando el día en que se de mi destino, mi olvido
Aquellos quienes me conocieron me olvidarán con el fluir de este gran río que entre rocas te hacen arrepentir
Buscaré dejar un legado en esta oportunidad
Amaré tanto que dicha acción se volverá una maldad
El delito de amar se multiplica en mi corazón
Sé que lo único que me espera orgullosamente es la prisión
Quedaré en esta cadena perpetua
Por el amor que en mi interior fluctúa
Mi musa será siempre la misma mujer bella
Aquella a quien alguna vez tuve como una doncella
Ella que hoy es mi reina en mi enorme terreno
Este corazón que por ella siempre permanecerá sereno
Como el mismo fluir de mis sentimientos
Tan simples todas la mañanas de mi existencia
Tan complejas como la razón de mi decadencia
Oh tiempo cruel que tardas en contar mi vida
Hasta cuando debo esperarte para que mi musa sea viuda
Tanto he esperado en esta banca estoy sentado
Anhelando el día en que se de mi destino, mi olvido
Aquellos quienes me conocieron me olvidarán con el fluir de este gran río que entre rocas te hacen arrepentir
Buscaré dejar un legado en esta oportunidad
Amaré tanto que dicha acción se volverá una maldad
El delito de amar se multiplica en mi corazón
Sé que lo único que me espera orgullosamente es la prisión
Quedaré en esta cadena perpetua
Por el amor que en mi interior fluctúa
Mi musa será siempre la misma mujer bella
Aquella a quien alguna vez tuve como una doncella
Ella que hoy es mi reina en mi enorme terreno
Este corazón que por ella siempre permanecerá sereno