thequietdeath
Poeta recién llegado
I
En la inmensidad de esta oscuridad,
mis sentidos vuelan en la eternidad
musitando plegarias a los cielos,
necesito algo más que un consuelo.
Solo las caricias y sus besos susurran,
una canción lejana entre mis oídos,
Se esfuman entre el viento sus delicias.
Si algún día la pudiera volver a ver.
Es ahora solo un tímido recuerdo,
una historia con un triste final,
como una gran roca sobre mi camino
que tuve que escalar y dejar atrás.
Veo mi vida pasar en dulces sueños,
se mecen sin premura mis recuerdos
entre la distancia, el vacío y el tiempo,
y tu entre las nubes, un olvidado amor,
el viento, los ecos y mi silencio.
Soy un ser que ha perdido su luz
y se refugia en el calor de las sombras,
bajo la protección de tus alas
buscando una chispa en la nada.
Eres el ángel de mi Guarda, la que me cuida
entre las penumbras de mis andares,
durante mis caminatas entre las tinieblas.
En esas noches donde pesa mi conciencia.
Sopla un beso en la noche oscuro ser,
envuélveme entre las cenizas de tu vuelo,
y lleva mi alma al infinito quebrado,
donde reposan mis mejores recuerdos.
Vuélvete mi alma, invade mi corazón con tu ser
y únete a mi cuerpo como un solo ente viviente.
Cúbreme con tu aura divina ángel protector,
y no me dejes nunca en las garras de la muerte.
II
Buscando entre los huecos de mis huesos rotos
encuentro el infinito vacío en sus adentros,
en lo más profundo de mí ser, solo mi mente,
mas allá de las fibras de mi materia inerte.
Sucumbe la vida misma, entre la sangre
que corre constante por mis venas secas.
Lentamente se apaga la energía de mi ser
y mi corazón exclama su último suspiro.
Abandonado en la nada, mi alma se libera.
Las horas son inciertas. En este estado
no hay día, no hay noche, no hay tiempo,
no hay mente, no hay materia, no hay cuerpo.
Solo queda la existencia única de mi “ser”
la esencia transmutada de lo que un día fui.
Es la esencia absoluta de lo que ahora soy.
¿Realmente lo que fui, me convierte en lo que soy?
Solo quiero ser como tu ángel de mis sueños,
volar sin rumbo fijo por el fin del universo,
en todas direcciones, en las galaxias perdidas,
en los rincones de la imaginación de mis deseos.
En el punto de transición entre mi mundo y el tuyo,
transformare mi ser en humo, que se ensalzará
con la ilusión de lo que en mis sueños veo.
Me mezclare con tu sangre, con la llama abstracta
que arde en las penumbras del cosmos etéreo.
Seré la sombra que permanezca siempre a tu lado,
el soplo de vida que te resucite cuando mueras,
la sangre que corra como veneno por tus venas.
Seré tu esencia, la nueva alma de tu corazón divino.
Lo que soy seré, me transformare en ti,
se volverán realidad todos mis sueños,
y volaré entre las densas tinieblas,
entre las pálidas sombras del viento,
en el silencio de los ecos eternos.
Así no morirá jamás la energía cautiva
que esta prisionera en mi cuerpo.
Licuare todos mis sentimientos, y serán uno
que aliviará a mi corazón enfermo.
No habrá un amor olvidado, ni roto, ni muerto.
No habrá un rencor anidado, ni odio eterno.
No habrá más lágrimas secas en el suelo.
No habrá mas heridas en mi pecho.
Solo soy un ente de materia y energía revuelto
que fluye en constante movimiento.
Jamás me volveré un ángel del universo,
pero seré el ángel de tus sueños.
En la inmensidad de esta oscuridad,
mis sentidos vuelan en la eternidad
musitando plegarias a los cielos,
necesito algo más que un consuelo.
Solo las caricias y sus besos susurran,
una canción lejana entre mis oídos,
Se esfuman entre el viento sus delicias.
Si algún día la pudiera volver a ver.
Es ahora solo un tímido recuerdo,
una historia con un triste final,
como una gran roca sobre mi camino
que tuve que escalar y dejar atrás.
Veo mi vida pasar en dulces sueños,
se mecen sin premura mis recuerdos
entre la distancia, el vacío y el tiempo,
y tu entre las nubes, un olvidado amor,
el viento, los ecos y mi silencio.
Soy un ser que ha perdido su luz
y se refugia en el calor de las sombras,
bajo la protección de tus alas
buscando una chispa en la nada.
Eres el ángel de mi Guarda, la que me cuida
entre las penumbras de mis andares,
durante mis caminatas entre las tinieblas.
En esas noches donde pesa mi conciencia.
Sopla un beso en la noche oscuro ser,
envuélveme entre las cenizas de tu vuelo,
y lleva mi alma al infinito quebrado,
donde reposan mis mejores recuerdos.
Vuélvete mi alma, invade mi corazón con tu ser
y únete a mi cuerpo como un solo ente viviente.
Cúbreme con tu aura divina ángel protector,
y no me dejes nunca en las garras de la muerte.
II
Buscando entre los huecos de mis huesos rotos
encuentro el infinito vacío en sus adentros,
en lo más profundo de mí ser, solo mi mente,
mas allá de las fibras de mi materia inerte.
Sucumbe la vida misma, entre la sangre
que corre constante por mis venas secas.
Lentamente se apaga la energía de mi ser
y mi corazón exclama su último suspiro.
Abandonado en la nada, mi alma se libera.
Las horas son inciertas. En este estado
no hay día, no hay noche, no hay tiempo,
no hay mente, no hay materia, no hay cuerpo.
Solo queda la existencia única de mi “ser”
la esencia transmutada de lo que un día fui.
Es la esencia absoluta de lo que ahora soy.
¿Realmente lo que fui, me convierte en lo que soy?
Solo quiero ser como tu ángel de mis sueños,
volar sin rumbo fijo por el fin del universo,
en todas direcciones, en las galaxias perdidas,
en los rincones de la imaginación de mis deseos.
En el punto de transición entre mi mundo y el tuyo,
transformare mi ser en humo, que se ensalzará
con la ilusión de lo que en mis sueños veo.
Me mezclare con tu sangre, con la llama abstracta
que arde en las penumbras del cosmos etéreo.
Seré la sombra que permanezca siempre a tu lado,
el soplo de vida que te resucite cuando mueras,
la sangre que corra como veneno por tus venas.
Seré tu esencia, la nueva alma de tu corazón divino.
Lo que soy seré, me transformare en ti,
se volverán realidad todos mis sueños,
y volaré entre las densas tinieblas,
entre las pálidas sombras del viento,
en el silencio de los ecos eternos.
Así no morirá jamás la energía cautiva
que esta prisionera en mi cuerpo.
Licuare todos mis sentimientos, y serán uno
que aliviará a mi corazón enfermo.
No habrá un amor olvidado, ni roto, ni muerto.
No habrá un rencor anidado, ni odio eterno.
No habrá más lágrimas secas en el suelo.
No habrá mas heridas en mi pecho.
Solo soy un ente de materia y energía revuelto
que fluye en constante movimiento.
Jamás me volveré un ángel del universo,
pero seré el ángel de tus sueños.
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