Amado De Henares
Poeta recién llegado
A tí,
no te dejaron sonreir muchas veces,
pronto te fuiste diciendo te quiero,
a quien te arrebató la vida.
Tú,
llévame contigo vecino José,
habías dicho la víspera,
en tu inocencia de niño,
como presintiendo el peligro.
A la orilla de un río,
un cuerpo chiquito,
con chompita celeste,
parecía dormido........
También había partido.
No son pocos los angelitos muertos.
Hay demonios, son antropomorfos.
No los aman.
Niño triste,
que construíste un refugio de silencios,
para no despertar el fastidio de nadie,
hasta emerger fuerte;
seguro: Tú estas mejor,
que los angelitos muertos.
La vida puede ser maravillosa,
cuando hallas quien corresponda a tu amor;
emocionante,
cuando puedes defenderte;
y cruel,
cuando no puedes huir a tiempo.
no te dejaron sonreir muchas veces,
pronto te fuiste diciendo te quiero,
a quien te arrebató la vida.
Tú,
llévame contigo vecino José,
habías dicho la víspera,
en tu inocencia de niño,
como presintiendo el peligro.
A la orilla de un río,
un cuerpo chiquito,
con chompita celeste,
parecía dormido........
También había partido.
No son pocos los angelitos muertos.
Hay demonios, son antropomorfos.
No los aman.
Niño triste,
que construíste un refugio de silencios,
para no despertar el fastidio de nadie,
hasta emerger fuerte;
seguro: Tú estas mejor,
que los angelitos muertos.
La vida puede ser maravillosa,
cuando hallas quien corresponda a tu amor;
emocionante,
cuando puedes defenderte;
y cruel,
cuando no puedes huir a tiempo.
Última edición: