Angus and Julia

Álex Hernández

Poeta recién llegado
Eres la canción que suena cuando no quiero dejar de escuchar que nos hemos perdido de aviones en los aeropuertos. Que querer huir, y encontrar a la mitad de la fuga tu risa heterogénea, siempre ha sido la razón que sobra para querer quedarse con los domingos. He despertado queriendo que Roma no fuese una conjugación de trozos a tu espalda; ’ te quise como si no me fueras a romper. ’

No voy a decirte que querer es callarse la boca cuando el corazón sangra y no para de preguntarte el por qué lo has hecho. Si algo sé, es que el querer no es sentir que te quieren por encima de la cicatriz. El querer lo describo como una madre besándote la frente mientras te pregunta quién te ha hecho daño. Como sabiendo, que lo que te duele por dentro, no cicatriza, y tiene nombre de ciudad. Y tiene el cabello más bonito como para quedarse a vivir.


Cúbreme con tu vergüenza,
adórname alacrán
sobre tu vientre,
dime que esto no
es un juego
ni una autocrítica.
Dime que esto
no es una dependencia
emocional.
Desvísteme siendo
histéricamente otra
sobre el tejado.
Desvísteme siendo
huracán rebelde
a mitad de noviembre.


Permíteme odiar aquello que llevas que no lleva nuestro olor.
Permíteme colorear tus semáforos con mi tristeza a medio
día. Permíteme no quererte a tu manera.
Permíteme subirte por escaleras
y ascensores con nombres
que no puedes pronunciar.


Permíteme no quererte.


Odio pensar que se me escapa
la vida cuando sonríes
alejándote de mí,
mientras suena
Angus And Julia
y yo me siento
cada vez más
solo
y tú
cada vez
más preciosa.


Me sabes a melocotón,
y a que esto me va a doler.
Te atisbo primavera
entre desiertos.
Te condeno arrepentimiento
y flores muertas en verano.


Me he enamorado,
mi amor.
Te equivocaste cuando me dijiste
que no podía amar con tanto
hueco.


Alguien me ha dicho,
que se ha enamorado de mis defectos.
No conozco otra manera de
querer-querer a alguien.
No sé si me explico.
 
Eres la canción que suena cuando no quiero dejar de escuchar que nos hemos perdido de aviones en los aeropuertos. Que querer huir, y encontrar a la mitad de la fuga tu risa heterogénea, siempre ha sido la razón que sobra para querer quedarse con los domingos. He despertado queriendo que Roma no fuese una conjugación de trozos a tu espalda; ’ te quise como si no me fueras a romper. ’

No voy a decirte que querer es callarse la boca cuando el corazón sangra y no para de preguntarte el por qué lo has hecho. Si algo sé, es que el querer no es sentir que te quieren por encima de la cicatriz. El querer lo describo como una madre besándote la frente mientras te pregunta quién te ha hecho daño. Como sabiendo, que lo que te duele por dentro, no cicatriza, y tiene nombre de ciudad. Y tiene el cabello más bonito como para quedarse a vivir.


Cúbreme con tu vergüenza,
adórname alacrán
sobre tu vientre,
dime que esto no
es un juego
ni una autocrítica.
Dime que esto
no es una dependencia
emocional.
Desvísteme siendo
histéricamente otra
sobre el tejado.
Desvísteme siendo
huracán rebelde
a mitad de noviembre.


Permíteme odiar aquello que llevas que no lleva nuestro olor.
Permíteme colorear tus semáforos con mi tristeza a medio
día. Permíteme no quererte a tu manera.
Permíteme subirte por escaleras
y ascensores con nombres
que no puedes pronunciar.


Permíteme no quererte.


Odio pensar que se me escapa
la vida cuando sonríes
alejándote de mí,
mientras suena
Angus And Julia
y yo me siento
cada vez más
solo
y tú
cada vez
más preciosa.


Me sabes a melocotón,
y a que esto me va a doler.
Te atisbo primavera
entre desiertos.
Te condeno arrepentimiento
y flores muertas en verano.


Me he enamorado,
mi amor.
Te equivocaste cuando me dijiste
que no podía amar con tanto
hueco.


Alguien me ha dicho,
que se ha enamorado de mis defectos.
No conozco otra manera de
querer-querer a alguien.
No sé si me explico.

Gran placer la lectura. Buen día Alex
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba