El Hijo de la Luz
Poeta recién llegado
En la distancia, tu imagen se dibuja y en un sueño constante mi alma te cobija, anhelo el día en que el destino nos una y pueda así entregarte mi amor sin medida.
Tus ojos verdes, cuál luceros de esmeralda guían mi noche, tu voz de angel caído que seduce mi oído y mi anhelo por tí es la inspiración que guía mis manos día tras día.
En cada latido, tu nombre resuena, en cada suspiro te siento presente, en cada sueño te veo a mi lado y en cada recuerdo, mi anhelo más carnal se hace presente.
La distancia no es barrera para amar, cuando el sentimiento es puro y sincero, mi corazón te guarda un lugar especial y mi alma espera el momento de tu deseo.
Tú tienes la última palabra, siempre fue así, tú eres mi cielo y mi cruz y serías mi más sagrado pecado si lo permitieras, si tú... lo serías.
Tus ojos verdes, cuál luceros de esmeralda guían mi noche, tu voz de angel caído que seduce mi oído y mi anhelo por tí es la inspiración que guía mis manos día tras día.
En cada latido, tu nombre resuena, en cada suspiro te siento presente, en cada sueño te veo a mi lado y en cada recuerdo, mi anhelo más carnal se hace presente.
La distancia no es barrera para amar, cuando el sentimiento es puro y sincero, mi corazón te guarda un lugar especial y mi alma espera el momento de tu deseo.
Tú tienes la última palabra, siempre fue así, tú eres mi cielo y mi cruz y serías mi más sagrado pecado si lo permitieras, si tú... lo serías.
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