Damita
Poeta recién llegado
Recuerdo que cuando te conocí acordamos ser solo amigas, pero en el fondo era inevitable enamorarse a primera vista de tu mirada, esa sonrisa que me hizo temblar desde el primer instante en que la vi, ese lunar tan irresistible que nadie supo admirar como yo. Fuiste mi primera vez en muchos sentidos, mejor amiga, cómplice, amante, mi todo, parece mentira que hace un año y medio te fuiste de nuestro hogar dejando atrás nuestra familia, nuestro amor, los sueños de grandeza juntas, ese sueño de una maternidad, un hijo perfecto y hermoso, como lo era nuestro amor.
Hace un año y medio, ahora puedo decir que ya no siento el dolor, las lágrimas, la soledad, la rabia, la depresión que se sentían tan vivos hasta hace todavía pocos meses, como el momento en el que decidiste salir por esa puerta, azotándola tan fuerte como el golpe que recibí, un golpe tan intenso que día a día al despertar notaba que mi corazón latía con dificultad, esa dificultad que trate de contrarrestar para seguir viviendo, para luchar con una vida vacía y aburrida, porque cuando te fuiste se acabó la fiesta, se acabó la diversión.
Ha pasado un año y medio mi amor, aunque aún en ocasiones extraño lo que solíamos ser, ya no sigo soñando con despertar en algún momento y verte entrar de nuevo por ese umbral, abrazándome, besándome, acostándote a mi lado para dormir, porque he de informarte que hoy se cumple un año y medio de nuestra separación y yo al fin aprendí a dormir y descansar una noche completa, sola, totalmente independiente, capaz de despertar llena de vida y energía para enfrentar mi nueva vida, porque para mí la fiesta ha comenzado de nuevo, he renacido de entre esas cenizas que tú misma dejaste, fuerte, valiente, independiente, sola, la felicidad, libertad, paz y tranquilidad que siento tienen nombre y apellidos, los míos.
Fueron muchas las mentiras descubiertas y el dolor que me causaste desde tu decisión de alejarte, la soledad y melancolía muchas veces amenazaron con devorarme sin dejar ni la sombra de mí, me sometían en las esquinas, como fantasmas que me esperaban cada noche en casa, me atormentaban, yo los veía, los escuchaba diciéndome cosas, burlándose, por momentos me llevaron hasta el borde de la locura haciéndome cometer demasiados errores, pero un día me arme de valor y cuando menos lo esperaban, les invite a mi esquinita a tomarnos una botella de vino, mientras conversábamos soledad se dio cuenta de lo especial que soy y se sintió atraída por mí, melancolía se retorcía de los celos y no quiso formar parte en este trio, así que antes de retirarse nos presentó a felicidad que llegó con su actitud y su paz a conquistarme, me poseyó y desde ese momento cada vez que miro a la del espejo me enamoro de ella, mis detalles, atenciones, mis mejores halagos se los brindo a ella, es con ella con quien salgo a caminar, hacemos un buen equipo con felicidad y aun cuando soledad a veces nos acompaña la pasamos bien con su presencia.
No todo contigo fue malo amor mío, fueron muchísimos los buenos momentos, tú y yo podríamos pasar días enteros contando todas nuestras historias y tantas aventuras, lo que si te aseguro es que siempre, siempre mi historia favorita para contar será esa de cómo nos conocimos, todavía recuerdo que cuando la relatábamos entre las dos quedaba mejor, nos brotaba el amor, salía por los poros haciendo suspirar a más de uno. Éramos el verdadero dúo dinámico, el mejor team, yo el ying, tú el yang, yo la uña tú la mugre, yo la mantequilla tú el pan, yo el niño de la bicicleta, tú E.T. y pare usted de contar.
Pero aun con momentos buenos y malos te agradezco esos casi 5 años de amor, te agradezco todo el dolor, esa tristeza, me enseñaste por las buenas y también a los golpes a ser una mejor persona, al principio me estanqué no lo niego, pero el luto paso y como el Ave Fénix al fin resucité, una nueva y mejorada versión de mí. Dicen que todo amor que pase por tu corazón te dejará una enseñanza de vida, pues tú dejaste muchas. Gracias por hacer de mí una persona mejor, bella por dentro y por fuera, por eliminar de mi ser la maldad y la oscuridad que había cuando te conocí, finalmente por fundirme en una desolación y tristeza profunda, toque fondo gracias a ti y me impulse hasta el infinito, a tal punto de que ya estoy lista para ama una vez más cuando llegue el momento y la persona ideal.
Agradecida por tu tiempo
Se despide,
Tu Damita.
Hace un año y medio, ahora puedo decir que ya no siento el dolor, las lágrimas, la soledad, la rabia, la depresión que se sentían tan vivos hasta hace todavía pocos meses, como el momento en el que decidiste salir por esa puerta, azotándola tan fuerte como el golpe que recibí, un golpe tan intenso que día a día al despertar notaba que mi corazón latía con dificultad, esa dificultad que trate de contrarrestar para seguir viviendo, para luchar con una vida vacía y aburrida, porque cuando te fuiste se acabó la fiesta, se acabó la diversión.
Ha pasado un año y medio mi amor, aunque aún en ocasiones extraño lo que solíamos ser, ya no sigo soñando con despertar en algún momento y verte entrar de nuevo por ese umbral, abrazándome, besándome, acostándote a mi lado para dormir, porque he de informarte que hoy se cumple un año y medio de nuestra separación y yo al fin aprendí a dormir y descansar una noche completa, sola, totalmente independiente, capaz de despertar llena de vida y energía para enfrentar mi nueva vida, porque para mí la fiesta ha comenzado de nuevo, he renacido de entre esas cenizas que tú misma dejaste, fuerte, valiente, independiente, sola, la felicidad, libertad, paz y tranquilidad que siento tienen nombre y apellidos, los míos.
Fueron muchas las mentiras descubiertas y el dolor que me causaste desde tu decisión de alejarte, la soledad y melancolía muchas veces amenazaron con devorarme sin dejar ni la sombra de mí, me sometían en las esquinas, como fantasmas que me esperaban cada noche en casa, me atormentaban, yo los veía, los escuchaba diciéndome cosas, burlándose, por momentos me llevaron hasta el borde de la locura haciéndome cometer demasiados errores, pero un día me arme de valor y cuando menos lo esperaban, les invite a mi esquinita a tomarnos una botella de vino, mientras conversábamos soledad se dio cuenta de lo especial que soy y se sintió atraída por mí, melancolía se retorcía de los celos y no quiso formar parte en este trio, así que antes de retirarse nos presentó a felicidad que llegó con su actitud y su paz a conquistarme, me poseyó y desde ese momento cada vez que miro a la del espejo me enamoro de ella, mis detalles, atenciones, mis mejores halagos se los brindo a ella, es con ella con quien salgo a caminar, hacemos un buen equipo con felicidad y aun cuando soledad a veces nos acompaña la pasamos bien con su presencia.
No todo contigo fue malo amor mío, fueron muchísimos los buenos momentos, tú y yo podríamos pasar días enteros contando todas nuestras historias y tantas aventuras, lo que si te aseguro es que siempre, siempre mi historia favorita para contar será esa de cómo nos conocimos, todavía recuerdo que cuando la relatábamos entre las dos quedaba mejor, nos brotaba el amor, salía por los poros haciendo suspirar a más de uno. Éramos el verdadero dúo dinámico, el mejor team, yo el ying, tú el yang, yo la uña tú la mugre, yo la mantequilla tú el pan, yo el niño de la bicicleta, tú E.T. y pare usted de contar.
Pero aun con momentos buenos y malos te agradezco esos casi 5 años de amor, te agradezco todo el dolor, esa tristeza, me enseñaste por las buenas y también a los golpes a ser una mejor persona, al principio me estanqué no lo niego, pero el luto paso y como el Ave Fénix al fin resucité, una nueva y mejorada versión de mí. Dicen que todo amor que pase por tu corazón te dejará una enseñanza de vida, pues tú dejaste muchas. Gracias por hacer de mí una persona mejor, bella por dentro y por fuera, por eliminar de mi ser la maldad y la oscuridad que había cuando te conocí, finalmente por fundirme en una desolación y tristeza profunda, toque fondo gracias a ti y me impulse hasta el infinito, a tal punto de que ya estoy lista para ama una vez más cuando llegue el momento y la persona ideal.
Agradecida por tu tiempo
Se despide,
Tu Damita.